Antártida Historia
“Exploradores de los mares del Sur”
1910-1912 - Expedición Terra Nova
Motivado en parte por el deseo de mejorar la fortuna de la familia, Robert Falcon Scott se obsesionó con la idea de ser el primero en alcanzar el Polo Sur, hazaña que consideraba importante y necesaria para su país. Tras su matrimonio con Kathleen Bruce el 2 de septiembre de 1908, y el nacimiento en 1909 de su único hijo, Peter Scott, se embarcó en su segunda expedición polar. Su barco, el Terra Nova, zarpó de Londres el 1 de junio de 1910, navegando vía Cardiff, puerto que abandonaron el 15 de junio. Scott viajó hasta Rotherhithe y entonces volvió a Londres para seguir consiguiendo financiación para su expedición, y al cabo de un mes se reunió con la expedición en Sudáfrica.
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Durante el viaje fue informado de que Roald Amundsen también se dirigía al Sur, Scott se involucró en una carrera personal por derrotar al noruego y ser el primero en alcanzar el Polo Sur. Cuando Scott, acompañado por el teniente Henry Robinson Bowers, el Dr. Edward Wilson, el contramaestre Edgar Evans y el capitán del ejército Lawrence Oates, alcanzó el Polo el 17-18 de enero de 1912 descubrió que Amundsen había llegado allí un mes antes. Amundsen regresó a su base en perfecto estado, mientras que toda la expedición de Scott pereció en un viaje de vuelta en el que padecieron condiciones de frío extremo que tan solo han vuelto a ser registrada una vez desde la implantación de estaciones meteorológicas modernas en la década de 1960. Las intensísimas nevadas y el hecho de no querer abandonar una cantidad importante de muestras geológicas sin duda motivaron la lenta marcha de la expedición, y con ella el resultado final.
El primero en fallecer fue Evans, que había resultado herido en una caída y estaba completamente agotado. Poco después fue, Oates, quien afectado por la congelación, había perdido la movilidad de uno de sus pies. También sufría de la reaparición de una antigua herida de guerra, lo que obligó al resto del grupo a llevarlo a cuestas durante el resto del viaje. Oates se dio cuenta de que no tenía posibilidades de sobrevivir y que no era más que una carga para el resto, así que voluntariamente abandonó la tienda, pronunciando la famosa frase "Sólo voy a salir un rato". Aquel día era su 32º cumpleaños y ya nadie volvió a verlo nunca más.
Los cuerpos de los tres restantes miembros de la expedición fueron encontrados seis meses más tarde en su campamento, a tan solo 20 km de un depósito de suministros repleto. Junto a ellos se encontraron sus diarios relatando sus penurias. El diario de Scott contenía la famosa entrada: 'Had we lived I should have had a tale to tell of the hardihood, endurance and courage of my companions which would have stirred the heart of every Englishman' (si hubieramos sobrevivido habría tenido una anécdota para contar de la bravura, la resistencia y el valor de mis compañeros que hubiera sacudido el corazón de todo inglés ' ). El diario termina con las palabras, 'We shall stick it out to the end, but we are getting weaker of course and the end cannot be far. It seems a pity, but I do not think I can write more. For God's sake, look after our people. R. Scott' (Deberíamos aguantar hasta el final, pero nos estamos debilitando y el final no puede estar lejos. Es una pena, pero creo que no puedo escribir más. Por el amor de Dios, cuiden de los nuestros. R. Scott).
Todo fluye en el mundo, sin demora.
En el mismo río no entrarás dos veces.
Aquí, en manos del Amor, enloqueces
¡sumergiéndote en la magia del Ahora!"
Heráclito de Efeso (544 adC - 484 adC)

